El primer cuaderno de pedidos
Todo arrancó anotando qué se vendía de verdad en los mostradores de la zona. Baldes, guantes, organizadores, bolsas de residuo: lo que salía todas las semanas y lo que quedaba juntando polvo. Ese cuaderno se convirtió en el criterio para ordenar cada categoría por rotación real y no por lo que suena lindo en un folleto.