Cada rubro del catálogo sigue el mismo recorrido. No hay pasos ocultos ni condiciones que aparezcan recién al confirmar: el comerciante ve la ficha, revisa el bulto y coordina la entrega con su vendedor de zona.
Si querés ver el formato antes de empezar, mirá el balde reforzado de 20 L o escribinos por contacto y te pasamos la lista por rubro.
Paso 01
Elegís el rubro y armás la lista
Entrás por limpieza, bazar, plásticos, papelería, ferretería liviana o descartables. Cada categoría está ordenada por rotación real de mostrador, así no perdés tiempo entre cientos de SKU parecidos. Vas sumando artículos a la lista y el sistema mantiene el rubro separado para que el conteo en depósito sea simple.
Paso 02
Revisás la ficha técnica de cada artículo
Medidas, material, capacidad y presentación por bulto aparecen en la ficha. Ahí comparás volumen por pack, unidades por caja y talle cuando el artículo viene surtido, como los guantes domésticos en S, M y L. Es el momento de descartar lo que no entra en góndola o no cierra con tu espacio de depósito.
Paso 03
Confirmás disponibilidad y bulto cerrado
Consultás stock real antes de cerrar. Trabajamos por bulto cerrado, no por unidad suelta, así el pedido llega completo y el conteo coincide con la factura. Si un artículo está en tránsito, te avisamos la fecha estimada y podés decidir si esperás o reemplazás por otro de rotación similar.
Paso 04
Coordinás retiro o entrega en el local
Con la lista cerrada, tu vendedor de zona confirma el día de despacho. Podés retirar en depósito o recibir en el local según la zona y el volumen del pedido. La entrega se agenda con horario para que no quede mercadería esperando en la vereda.
Paso 05
Reponés y volvés a pedir sobre la misma lista
Una vez que el pedido entra a góndola, la lista queda guardada. La próxima reposición semanal o quincenal se arma sobre lo mismo, ajustando solo lo que rotó distinto. Así el almacén, la despensa o el kiosco mantienen surtido estable sin rearmar el pedido desde cero cada vez.